viernes, 25 de septiembre de 2009
(Con)texto, perspectivas y otras (des)ilusiones ópticas
(acá va el link con la fuente y el video original en inglés)
...para las conexiones más lentas, mi consejo es poner el video en Pausa,
esperar que cargue del todo, y recién después volver a apretar Play.
Si a alguien le falta el plugin para verlo online,(o no llega a leer los subtítulos),
también se puede descargar el video(.avi) directamente.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Teoría de conjuntos (sobre la ley de medios, paladines tercermundistas, el 11/09, y boludos en general)
Los tres tipos no son mutuamente excluyentes, aunque los primeros dos tipos de boludos no necesariamente pertenecen al tercero. Es decir, no son tan boludos después de todo. Pertenecen más bien al conjunto de los hipócritas y los hijos de puta. Y ésos sí son tipos peligrosos.
martes, 25 de agosto de 2009
Martillo de barro (o Rompiendo con cuidado)
Si es imposible lo uno, es imposible lo otro. ¿Desde dónde sumerginos, y hacia dónde, sino es desde y hacia la misma tradición (en la que ya estábamos sumergidos desde antes de empezar)? ¿Con qué romper la historia, más que con herramientas tan históricas como cualquier otra?
Y sin embargo, como bien dicen los que saben, no hay tradición más antigua ni liturgia más revolucionaria que este cotidiano empantanarse entre abismos y murallas...
A pesar de tantos sabios consejos.
Y también a causa de todo eso.
Demolition Man (exactamente eso)
(Por supuesto, en la pregunta siguiente aclara que en cuanto te las arreglás para ir ablandando una pared, ya tenés que ir empezando con otra... "yo sigo dándome contra la pared", dice)
miércoles, 12 de agosto de 2009
Teoría de la acción
Perfecto ejemplo de desequilibrio hormonal adolescente, o genial rejunte metafísico-político proto-punk lisérgico-rioplatense. Se aconseja escuchar a volúmenes próximos a la saturación, y en un temple de ánimo abierto al franco derrape hacia las profundidades de la angustia o del goce.
Si el cielo me envuelve
yo sé que nada me va a pasar
pues es cielo inocente
y no me podrá apresar.
Pero, inocentemente,
me lo empecé a tragar.
Vertientes que empiezan
en mis venas van a terminar
dando la vuelta al mundo
volando en una mosca infernal.
Y yo necesitando
que empujen un poco más.
Verás lo que presiento,
verás dónde vamos a llegar.
Ya no respira nadie
pensando en lo que pueda pasar
Pero eso es imposible:
yo recién empecé a respirar.
jueves, 23 de julio de 2009
Babel (o Composición tema: los intelectuales)
"Alguna escritura académica en filosofía es pura ensalada de palabras, verborrea, galimatías, un "enyerbado" hermenéutico que empalaga. Fastidia.
El comentarista, el interprete "complejiza", brinda "interpretaciones profundas" (!!) acerca de un tema o de algún autor; pero, al fin y al cabo, a uno le queda la impresión: "por qué no habré leído al autor comentado directamente" (...)"
Cuando terminé de leer el post, y como siempre me la quiero dar de vivo, me dispuse a comentar. El asunto se me fue de las manos y terminó saliendo lo que sigue (me disculpo sobre todo por el exceso de comillas):
Curiosamente, a pesar (y algunos dirán "por culpa") de mi nula experiencia académica, me encuentro bastante seguido en el estado anímico descrito en los primeros párrafos de tu post. “Académicamente" se exige precisión (ó método) y al mismo tiempo originalidad ("perspectivas" o "propuestas" novedosas). Y eso es algo que no termino de entender.
Para exigir precisión (intersubjetivamente evaluable), el método --o en su defecto, los problemas-- deberían ser algo bien definido, compartido, estable, etc. El avance de la filosofía sería algo similar al ideal de "progreso" naturalista que animaba a ese fideísmo cientificista que algunos llamaron positivismo. En ese marco, parece que hay esperanza para los "obreros de la filosofía", porque la tarea es extraer laboriosamente "datos" o "conclusiones" completamente legitimadas por el "método" o los "problemas" compartidos. Pero aquí "originalidad" adquiere un matiz más bien pecaminoso, y ciertamente no es algo que se pueda exigir.
Por otro lado, si lo que se exige son "perspectivas novedosas", "interpretaciones originales"(atención al insospechado oxímoron) etc., no veo cómo todo esto pueda ser evaluado intersubjetivamente. Por ejemplo, ¿cómo evaluar la "originalidad" de una tesis si no es en referencia a un marco estable en el cual dicha tesis se "destaque" por contraste? Pero, si el ideal es la originalidad y la novedad,¿cuál será ese marco de referencia, y por qué será estable? ¿Tendremos que preocuparnos solamente de "sorprender" a los jurados? Tenemos el ejemplo del "arte moderno". ¿Qué impide que terminemos en el equivalente del mingitorio de Duchamp? Y peor aún, ¿qué impide que terminemos siendo esa triste mezcla de artesano(copista) y embaucador descarado por la que se reconoce fácilmente a los "artistas consagrados" de hoy en día? ¿Dónde queda la "revolucionaria originalidad" del gesto de Duchamp?
Por supuesto, actualmente ningún intelectual que se respete se atrevería a defender ninguna de tales opciones extremas. Hacen algo mucho más razonable, hacen cosas más "políticamente correctas". Escriben papers que llevan la vaguedad el paroxismo del rigor, sorprenden a todos apegándose a un método tan estricto como incomprensible, alcanzan la más revulsiva vulgaridad a fuerza de solemnidades consagradas por la tradición o por la moda. Es toda una actividad, hay que reconocerlo. No es fácil, y acaso amerite las becas o la módica fama que les depara el acontecer académico. Lamentablemente, ni siquiera estos ilustres ingenios se las arreglan para explicarnos por qué habríamos de interesarnos más por ellos que por los obreros de la fábrica de mingitorios.
El hecho de que un servidor los haya considerado lo suficientemente importantes como para dedicarles un post, puede servir de prueba de que este triste amanuense no es, después de todo, ajeno a su estirpe . Y es que uno tiende a preocuparse por la familia...
Qué lindo sería...
Después de las dos entregas más crueles de su historia, Ricardo Siri se gana en buena ley el amor incondicional de sus lectores.